A pesar de que en España hay un nutrido grupo de amantes del cómic en todas sus ramas (entiéndase ramas como manga, cómic americano, cómic europeo y demás) tenemos un serio problema que creo que aunque está presente en otros países en el nuestro está demasiado marcado: La estupidez y lo cerrado del público español.
No estoy diciendo que el público en si sea estúpido. Me refiero a aquellos que se quedan anclados para bien o para mal dentro de una rama del cómic y no saben más que mostrar desprecio e insultar hacia otras variantes. Y desde el punto de vista artístico hay también unas cuantas joyas relativas a cómo se debe trabajar según estilos, joyas que además he visto repetidas hasta la saciedad una y otra vez sin ningún sentido y sobre todo carentes de racionalidad.
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| Leinil Yu ilustrando una portada de los X-Men |
Por supuesto que hay gente que no entra dentro del grupo de los cerrados de mente, y disfruta sin ningún problema las obras de toda la esfera de la narrativa gráfica independientemente de su nacionalidad, pero desgraciadamente, eso es de lo que no abunda e incluso son estigmatizados e insultados por sus gustos variados (demencial esta actitud).
Y si encima ya hablamos por supuesto de lo maltratados que son por el público los autores españoles (ahora menos que antes, hay que reconocerlo) nos daremos cuenta que tenemos un problema, que no sólo es grave, si no que es absurdo, pues tenemos un gran elenco de artistas capaces de eclipsar a muchos autores extranjeros en sus propios territorios y encima deberíamos sentirnos orgullosos (yo me siento orgulloso) de ellos.
Yo no sé vosotros, pero no concibo ser capaz de perderme la geniales obras de Leinil Yu como Superior o Silent Dragon, de Joe Madureira, Battlechasers, de Yang Kyung-Il, Defense Devil, de Belén Ortega, Himawari, de Studio Xian Nu, Bakemono, de Kenny Ruiz, El cazador de rayos, de Ryan Ottley, Invencible, de Takeshi Obata, Bakuman y un larguísimo y creciente etc, sólo por que pertenezcan a una rama a la que tengo menos tendencia a leer.
Soy incapaz de comprender la razón de por qué el que te guste el manga te convierta automáticamente en enemigo del cómic americano o viceversa. Sencillamente, disfruta de todo lo que tienes a tu alcance, que no todo el manga ni cómic americano, es genial ni es mierda. Es cierto que siempre se puede tender hacia un tipo de cómic, pero eso no ha de ser razón para renegar del resto por simple obcecación absurda y sin razón de ser más que una discriminación estúpida basada en la forma de relatar una historia.
| Bakemono de las magníficas Xian Nu |
Aprovechando mi fanatismo sobre Joe Madureira, decir que fue el pionero de un estilo que ciertamente aprovechó lo mejor del mundo americano y japonés, revolucionando gráficamente la industria del cómic y creando lo que hoy en día se ha dado en llamar el amerimanga, dejando claro que no sólo no son opuestos, si no que incluso son combinables con un más que agradable resultado.
También me he encontrado con artistas que tienen miedo de salirse de un estilo y dejar de ser considerados manga o americano por ejemplo (los cito por que son los más populares) cuando deberían ser más abiertos y ver qué pueden encontrar que les complemente en otros estilos. Incluso he encontrado a gente que por mi estilo (amerimanga, con mucha mezcla de estilos entre coreano, japonés y americano) me llaman traidor por no estar de parte de uno o del otro, si no de coger cosas de los demás como si fuese "trampa".
| Himawari por la genial Belén Ortega |
Históricamente sería recomendable recordar a esta gente que la música rock fue creada cuando se juntaron tanto el country como el blues, dejando claro que el mestizaje cultural (salvo contadas excepciones) suele tras más ventajas que desventajas.
Hace tiempo hablando con Diana de Studio Kosên, recibí una de las palabras que más se me ha quedado dentro y que puede aplicarse a todo: "Manga no es un dibujo copiado de un autor de la Jump, es una forma de narrativa". Y tiene toda la razón, he visto dibujantes con un estilo muy ajeno al manga publicar en revistas japonesas y a dibujantes americanos publicar con algo que parece mas bien manga.
Me despediré diciendo una cosa que yo creo que enmarca lo que pienso sobre este problema: las etiquetas sólo son etiquetas, en el fondo son historiar creadas para que los lectores las disfruten y todos lo podemos hacer por igual sin importar su procedencia o estilo.

